viernes, 17 de abril de 2015

DIARIO PERSONAL, SEMANA SANTA

Sábado:
Mañana comienza la Semana Santa, estoy muy ilusionada porque desde que era pequeña siempre he visto las procesiones con gran admiración imaginando como sería formar parte de ellas como Jesús. Año  tras año me han negado esta idea ya que me decían que Jesús no podía ser una mujer y aunque pensaba que este año iba a ser de la misma forma he tenido una idea que creo que podría cambiar las cosas.

Miércoles:
Me he levantado pronto y  he ido a cortarme el pelo más o menos por la altura del hombro. Luego he ido a una tienda de disfraces y he comprado la barba más parecida a la de Jesús para que el disfraz fuera realista. Por la tarde me he presentado en el ayuntamiento donde realizaban las audiciones. Yo estaba muy nerviosa, pero por suerte para cuando llegó mi turno ya no quedaba nadie. He salido muy satisfecha ya que nadie se ha dado cuenta de que soy una mujer.
Unas horas más tarde han llamado a casa y mi madre ha atendido la llamada. Cuando he oído el teléfono mi corazón se ha parado. Al colgar mi madre me ha dado la noticia, ¡Por fin puedo ser Jesús en las procesiones!

Jueves por la mañana:
Hoy es el gran día, estoy contenta aunque nerviosa al mismo tiempo porque al final del día tendré que decir que no soy un hombre sino una mujer.

Jueves por la noche:
Hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida. Finalmente he formado parte de la procesión y ha sido increíble. Además he confesado que soy una mujer y la reacción de las gente ha sido muy buena, me han aplaudido emocionados  y también algunos se han acercado para mostrarme su aprobación y entusiasmo sobre mi idea diciéndome que era algo original y que debía llevarse a cabo más a menudo.

Sábado:
Hoy he recibido un correo del ayuntamiento en el que decía que mi actuación en las procesiones fue muy buena y asegurando que gracias a las peticiones de la gente a partir de ahora quien quisiera podría participar como Jesús tanto hombres como mujeres. Además me pedían que formara parte del comité encargado de organizar las procesiones del próximo año.
Por supuesto les diré que sí, me siento muy agradecida y ya estoy esperando a que llegue la Semana Santa del año que viene.


Por: Teresa Trabada

jueves, 16 de abril de 2015

Mi diario

                                 Diario

Sábado:

Bueno, finalmente ayer terminó otro aburrido, degradante y largo trimestre. Tengo dos efímeras semanas en las que preveo que no me va a dar tiempo a mucho. Es más, hoy entre que a la mañana me he despertado tarde, he comido aun más tarde y he cenado cerca de medianoche, por lo que ya se yo que estas vacaciones van a ser muy cortas. Encima, me he enterado que mi tío que lleva más de dos años saliendo con su novia la va a pedir matrimonio en un restaurante al que estamos todos invitados a cenar con ellos. Nunca he estado en una boda, así que me siento entre emocionado y aburrido.

Domingo:

Madre mía no me acordaba lo aburrido que puede llegar a ser un domingo en unas vacaciones como Navidad o Semana Santa(Verano no cuenta, porque pierdes la noción del tiempo). Al despertarme sin prisa alguna hemos llegado tarde a misa. Que bien que solo llegamos a la última media hora, no habría podido soportar más. Después fuimos a celebrar el cumpleaños de mi abuela donde nuestro tío nos sorprendió diciendo que había llegado a un acuerdo con el dueño del restaurante para que montase un pequeño estrado para pedirle  matrimonio a mi futura tía. Uf, ahora que lo pienso que mal suena eso. Desafortunadamente, me hubiese gustado seguir enterándome de más marujeos pero me tuve que ir a un partido de baloncesto. ¡¡¡¡¡Por favor!!!!! ¿ A quién se le ocurre organizarlo el domingo de Ramos ? Pero bueno, mereció la pena ir, porque obtuvimos un buen resultado colectivo y ganamos el partido. En fin, he de admitir que hoy ha sido un día productivo, además he empezado un libro que me recomendaron en clase y está muy interesante, aunque es algo frustrante, llamado el Corredor del Laberinto.

Lunes:
Que asco de día. Mañana aceptable llena de aparatos electrónicos y llamadas de mi tío preguntando que vamos a llevar a nuestra gran cena. Después de comer empecé a marearme y he estado toda la 
tarde en cama. Finalmente he podido cenar algo y escribir unas pocas líneas.


Martes:
Hoy un poco mejor me he encontrado. He ido al monte para refrescarme un poco y me he encontrado mejor. Por la tarde he ultimado los preparativos  sobre lo de mi tío. También he terminado el Corredor del Laberinto, tengo ganas de leer el siguiente.

Miércoles:


Y por fin ha llegado el gran día. La mañana la hemos pasado nerviosos porque teníamos muchas ganas de ver el desenlace de esta noche. No he podido comer mucho y además estoy un poco asustado porque estoy leyendo un libro en el que las bodas y todo lo relacionado con ellas no acaba muy bien. La tarde se me ha pasado muy rápido y sin enterarme ya estaba en un restaurante abarrotado con un plato de pescado enfrente de mi. Cuando ya estábamos casi terminando mi tío desapareció tras una puerta roja. Momentos más tarde un altavoz nombró a mi futura tía a un pequeño estrado. De repente apareció mi tío recitando un poema al que no presté atención. Seguidamente aparecieron tres tipos cada uno tocando un instrumento: violín, flauta y otro que parecía un saxofón. Empezó a arrodillarse y sacarse el estuche con el anillo cuando mi “tía” le hizo un ademán para que se levantase. Al no hacerle caso la muy cabrona cogió el violín del músico y le dio con el en la cabeza de mi tío diciéndole que se fuese a tomar por culo. La gente del restaurante empezó a reírse, incluso  yo, aunque estaba flipando. La ahora nueva ex de mi tío se fue tranquilísima del restaurante mientras que mi tío se enderezaba tras el  golpe. Termino de escribir esto con un pensamiento en mente: si mi tío hubiese dado el golpe ya tendría varias demandas por violencia de género.

                                                                                                     Por Julen Ortiz.

MI DIARIO

Viernes 27: después de 3 meses de duro trabajo dia a dia, ha llegado lo más esperado: las vacaciones .Hoy a la clase se le notaba más nerviosa e inquieta .Todo el mundo esperaba  que tocase ya el timbre, incluido yo .
Al tener un hora más que el resto de los días,se nos ha hecho eterna la última clase. La gente estaba hambrienta y con ganas de vacaciones…
Cuando ha tocado el timbre, todo el mundo  se ha despedido y nos hemos ido a  casa. A la tarde he quedado con mis amigos .Hemos hecho lo de siempre : ir a  Zubiarte  y a comprar unas chuches.. Después  hemos tenido cena familiar en  un restaurante italiano .Ha sido muy entretenido aunque casi exploto de todo lo que he comido.

Sábado 28 : me  he levantado sobre las 8:00 de la mañana , al tener el partido tan temprano he tenido que madrugar .El partido como estamos acostumbrados lo hemos ganamos por 20 puntos ,No ha sido  un partido en el que he  jugado muy bien Tal vez tendría que esforzarme más en los entrenamientos. Al mediodía he ido al Macdonals  a  comer con la familia. Esta tarde he quedado con mis primos que hacía mucho tiempo que no nos veíamos.

Domingo 29: Hoy  me he levantado temprano más o menos sobre las 11, estaba un poco cansado del día anterior .Los domingos , suelo hacer los deberes por la mañana  pero hoy no los he hecho porque me daba pereza. A  la tarde me ha llamado mi amigo Luis para ir a jugar al  Euskalduna  a baloncesto y no he vuelto hasta la noche.

Mi diario - Virginia

              
Día 1: Hoy ha sido un día normal. Como cualquier domingo de sofá, manta y películas. Una detrás de otra. Me he levantado pronto, a las 7:50 para ser exactos. Y el culpable de este madrugón el primer día de vacaciones ha sido el despertador. Todavía no he asimilado que es Semana Santa y se me ha olvidado quitarlo. Aunque reconozco que en el fondo lo agradezco, poder volver a dormirte porque no tienes que ir al cole es un sentimiento de satisfacción único. Poco más tengo que decir del día de hoy. El único esfuerzo físico que he hecho en todo el día ha sido un abdominal. Un abdominal para alcanzar el mando de la tele. A veces se necesitan días así para reponer fuerzas después de un trimestre agotador.

Día 2: Creo que soy la única persona que va a estar todas las vacaciones en Bilbao. Por lo menos hoy ha amanecido un buen día. He decidido aprovecharlo a pesar del terrible dilema entre salir, o quedarme durmiendo el resto del día. Finalmente he optado por salir e ir a la playa. Si he tomado esta decisión ha sido básicamente para que cuando volvamos al cole y todos vuelvan morenos de sus viajes, yo por lo menos deje de tener la piel como la sopa del asilo. Por la noche he ido a ver las procesiones de San Francisco. El ambiente era un tanto siniestro. La gente cantando desde los balcones, el sonido seco y atronador de los tambores que retumbaba por toda la calle, todos los misteriosos capirotes caminando al mismo ritmo y en la misma dirección, unido a la oscuridad de la noche hacían que el ambiente resultase aterrador. Pero eso no era lo único. Hay algo que no he contado a nadie. Esta noche uno de los siniestros cofrades me ha susurrado algo que no he logrado entender seguido de un “ándate con cuidado.” Tengo miedo. ¿Quién es y por qué tengo que tener cuidado?

Día 3: He estado toda la noche dándole vueltas al asunto. He pasado toda la mañana hablando con una amiga para intentar distraerme. Pero no me he atrevido a contarle nada, ayer tuve la sensación de que ese hombre me conocía demasiado y podría tenerme vigilada. Podría ser peligroso hablar. Justo después de colgar el teléfono he recibido un mensaje. Era un número que no tenía registrado. “Ya veo que no estás haciendo lo que tenías que hacer…”, decía el mensaje. Me he quedado paralizada. ¿Qué quería ese hombre que hiciera? Para desconectar, he decidido volver a pasar el día en la playa con una amiga. Pero cuando estaba volviendo a casa he recibido una llamada, de un número desconocido. Solamente me ha dicho: “Te he visto otra vez, ya te dije que tuvieras cuidado.” Y se ha cortado. Tengo mucho miedo.

Día 4: Voy a dejar de escribir por un tiempo. Siento que me vigila cada movimiento que hago. Así que contar todo por escrito puede ser un peligro.

Día 5:

Día 6: ¡No puedo creerlo! Esta tarde ha venido mi aita de viaje. Me ha enseñado su móvil nuevo. Ha dicho que intentó contactar conmigo para decirme que había cambiado de número. Pero estuve comunicando toda la mañana. Al final desistió y me mandó el mensaje. Aquel mensaje que decía que no estaba haciendo lo que tenía que hacer. Antes de que se marchase le prometí que iba a dedicar las mañanas a hacer los deberes de vacaciones. Y efectivamente no estaba haciendo lo que tenía que hacer, porque había pasado la mañana hablando con mi amiga. Estoy un poco más relajada, pero sigo sin saber quién era y qué quería aquel capirote.


Día 7: Hoy es domingo y he ido a misa con mi familia. He seguido reflexionando sobre este misterio. El misterio del capirote. Podría ser el título de un libro. La verdad es que solo el nombre daba miedo. Entre pensamiento y reflexión la misa se me ha pasado volando. Cuando me disponía a salir por la puerta el cura de la iglesia me ha agarrado por el hombro. Siempre me ha parecido un buen hombre. Lo que todavía no puedo creer es lo que me ha dicho. “No me haces caso, en esta época hay que darse mucha crema. Ya te vi el otro día, toda la cara quemada. Tienes que tener cuidado que el sol pega muy fuerte. Y después de avisarte te vuelvo a ver en la playa, sin una gota de crema. Vas a acabar como un cangrejo.” ¡No podía ser verdad! ¡Menuda semana me ha hecho pasar! Ahora sí, voy a disfrutar de lo que me queda de vacaciones, sin ninguna preocupación. 
Diario de Pablo García


Jueves
Sinceramente, no entiendo a la gente que va dos hora antes al aeropuerto para coger el avión, porque ¿realmente es necesario estar dos hora antes para luego estar hora y media aburrido como un oso sentado y mirando al cielo como si te fuera a venir una iluminación divina de qué hacer? Pues bien, yo soy uno de esos pringados que tiene que ir dos horas antes al aeropuerto y que ahora mismo está mirando al cielo buscando una respuesta divina. Y más que la voy a tener que buscar cuando llegue a casa de mis primos en Viena, porque al ser de 4 años solo quieren jugar a juegos infantiles que no me gustan pero que tengo que jugar para que no se cabreen.
Y si eso fuera poco en el avión, me toco sentarme al lado de un tío que hablaba solo, así que si así iban a empezar mis vacaciones, lo llevaba claro.
Como ya decía, mis primos solo tienen 4 años, por lo que fue nada más llegar y empezar a jugar a esos absurdos juegos que no entiende nadie porque mis primos se inventan más de la mitad de las reglas.

Viernes
Por los puntos de información turísticos ya nos estaban recomendando un restaurante italiano. Al parecer era el más famoso de la ciudad pero creo que para descubrirlo habrá que esperar un tiempo más porque me da que los vieneses y las localizaciones no se llevan muy bien. Tanto que a la chica que preguntamos para saber cómo ir al restaurante nos mandó a una parada de metro en la otra punta de la ciudad, por lo que para cuando llegamos ya había cerrado y encima ponía que se iba de vacaciones, por lo que me parece que no habrá italiano hasta dentro de un tiempo.
Pero mi grado de gafedad no termina ahí, porque fue irnos del restaurante y nos metimos en un chino que había por la zona, y es que ese chino tenía muy mala pinta. Yo no comí nada a gusto, estaba todo el rato con el pensamiento de que era una mafia china y me iban a secuestrar. Por una parte me gustaba esa idea porque salía de este infierno de mis primos, pero luego lo pensé mejor y decidí que mejor no.

Sábado
Hacia un día muy bonito y por lo tanto fuimos a pasear por la ciudad. Aunque parecía que el día era precioso el tiempo engaña, porque de un momento a otro se nubló y parecía que iba a llover. De repente me sonó el móvil, era un tono que no conocía. Cuando lo encendí me apoye en una columna y vi el mensaje. Pero ese despiste fue mortal porque cuando apagué el móvil miré al frente y no vi a nadie. Al principio pensé que era una broma y que mis primos estaban escondidos en un matojo para luego asustarme, por eso mire por esos lugares, pero no. Definitivamente estaba solo en una ciudad que no conocía y para colmo empezó a llover
Llegué a casa sobre las 10 de la noche, mojado, cansado y cabreado, pero no podía desatar mi enfado con nadie porque realmente era culpa mía

Domingo
Este era mi último día en Viena y decidí irme a andar solo por la ciudad ya que mi otra opción era quedarme en casa jugando con mis primos a esos juegos absurdos. Aunque ya me había perdido ayer ya me había aprendido el camino de vuelta por lo que no me importaba.
Llegue a una plaza por el centro y me senté en un banco para descansar. Al cabo de unos minutos se sentó una chica bastante guapa y que no parecía de Viena. Al principio no estaba seguro pero luego lo confirme cuando vi su móvil y supe que era española. Era mi oportunidad, intenté hablar con ella pero no me atrevía, pero cuando realmente me disponía a hablar con ella oí un ruido que cada verse hacía más fuerte. Solo fue mirar un segundo hacia atrás y vi un monopatín que se acercaba hacia mí rápidamente. En menos de un pestañeo mi ropa estaba mojada porque el monopatín me salpico por un charco que había en el suelo. Así que mis oportunidades se desvanecieron.


Así que finalmente me fui de Viena sin hacer nada productivo y con una mala suerte que no me lo creo ni yo.

Mi diario- Guillermo Pocino

MI DIARIO
                                        EL DIARIO DE GUILLERMO

SEMANA SANTA:

DIA 1
Que agusto se está sin tener que ir al colegio , acostarme muy tarde , levantarme a las mil , desayunar tranquilamente sin prisa alguna…..
Hoy es un gran día , ya que , me voy de viaje junto a mi familia a un pueblo de Asturias llamado Llanes ; saldremos de Bilbao a las tres del mediodía y llegaremos para las cinco y media de la tarde . El viaje ha sido largo y aburrido pero finalmente hemos llegado a Asturias ; desde casa se pueden apreciar los picudos y rocosos Picos de Europa . Esta tarde me quedaré en casa ordenando la habitación  y guardando el equipaje en su sitio; a la noche cenaremos tranquilamente en casa.

DIA 2
Hoy nos hemos levantado temprano para irnos de excursión con unos amigos ; nos vamos de excursión hacia el desfiladero de las Xanas a 850 metros de altitud, también denominada “La ruta del mini Cares” pero no sin antes  haber llenado el estómago  con unas las deliciosas fabes y un cochinillo bajo un horreo asturiano . La bajada por el desfiladero ha sido muy bonita ; se podía apreciar el precioso valle y un riachuelo que lo atravesaba ; el camino era peligroso , pedregoso y con riesgo de desprendimientos y mi madre ha estado apunto de caerse ; gracias a Dios había una valla de seguridad tras un arbusto ,pero a la vez ha sido una experiencia muy divertida.
Al anochecer nos hemos ido al centro del pueblo , en la Plaza Mayor donde hemos cenado tranquilamente , había un ambiente maravilloso y las calles estaban muy transitadas. Al llegar a casa he dormido plácidamente junto a la chimenea.

DIA 3
Último día durante mi estancia aquí en Llanes; día de relax , caluroso y muy soleado . Nada más levantarme he tomado un buen desayuno y he ido a dar un paseo en bici por el interior del pueblo ;  al llegar a casa tras el paseo , hemos cogido el coche vía Bilbao .
Ha merecido lapena este viaje a Asturias ; me lo he pasado genial y ha sido una experiencia inolvidable


Mi Diario MARIA HERRERO

                        Mi Diario 

Día 3 de abril de 2015

Ayer fue el cumpleaños de mi madre, y sus amigas organizaron una fiesta, a la que desgraciadamente tenía que ir. Toda mi familia ya se había ido a la fiesta pero yo me quedé pensando en que me iba a poner. Tras una difícil elección, conseguí salir de mi casa, era una noche cálida y preciosa y se podía sentir la alegría en el ambiente. 

Cuando caminaba por la oscura noche a solas con el regalo para mi madre algo me sobresaltó. Era un muchacho que me llamaba. Me llevé un gran susto y el regalo de mi madre cayó al suelo rompiéndose. Tal fue mi sorpresa que le grité al pobre chico unas palabras, de hecho algo bruscas. Aquel chico que me trataba como si fuéramos viejos amigos que se reencuentran, me dijo que yo tenía que ayudarle a entrar en una casa fuera como fuera. Yo no me creía lo que estaba oyendo, aquel extraño, ¡me estaba pidiendo que entrara en una casa como una vil ladrona! Tras una rápida e insuficiente presentación me explicó que trabajaba en el club de Bingo Imperio. Después me contó que la secretaria que vivía en aquella casa se había olvidado los premios y que por eso él había ido a por ellos. Por último, con una expresión de decepción, me dijo que se le había olvidado pedirle las llaves. Tras escuchar su historia, que no me creí del todo, pensé que no tenía que meterme en líos. Aquel chico de nombre Daniel, me pidió que entrara en la casa por la ventana, a lo cual me negué en rotundo. Después de la insistente suplica del muchacho acabé por aceptar. Meterme en la casa y conseguir los premios del bingo fue tarea fácil pero el problema vino después, pues aquel extraño chico dijo que tenía prisa y se fugó con los premios. 

Antes de que pudiera esfumarme de aquel lugar llegó la policía que había sido llamada por una vecina chismosa. La vecina entrometida aseguró que yo formaba parte de una banda de ladrones y que mi compinche se había escapado con las joyas de la casa. Me quedé muy asombrada con la capacidad de inventar de aquella señora y le expliqué al policía la verdadera historia. El agente me hizo entrar en el coche para buscar al chico al que había ayudado. Para mi desgracia, no conseguí acordarme del nombre del bingo hasta haber recorrido toda la ciudad. Cuando conseguí acordarme del nombre, la chica propietaria de la casa en la que habíamos entrado, explicó a la policía la historia y me dejó ir. Para cuando llegué a la fiesta de mi madre ya casi había acabado así que decidí irme a mi casa. Ya había tenido suficientes emociones aquella noche.


María Herrero Zumárraga